domingo, 29 de enero de 2017

El móvil y la estupidez


Odio el móvil. Enserio, odio el maldito móvil. Cómo era nuestra vida antes de ese aparatito? Alguien se acuerda? Como podíamos sobrevivir sin estar permanentemente conectados a Internet? Cómo lo hacíamos para no estar disponibles el 100% de nuestro tiempo para aquel que nos solicitara? No logro entender como conseguíamos sobrevivir sin hacer fotos a lo que veíamos o hacíamos y menos aún, como llevábamos eso de no compartir con todo el mundo nuestra vida.

El móvil se instaló en nuestras vidas poco a poco. Primero como un objeto útil: para estar localizado. Luego ya tenía mensajes de texto. Al poco tiempo juegos, si sí, algunos tan adictivos como la serpiente del Nokia 3310. Y a medida que los años fueron pasando, se añadió el color, los sonidos politonos, las primeras pantallas táctiles, el GPS, Internet...

Nos ha cambiado la vida.

domingo, 15 de enero de 2017

Manual navideño para el buen progre

No he encontrado mejor manera de empezar el año que esta. Preparándome para el siguiente. Bueno, perdona mis modales, antes de nada feliz año. Que el próximo sea mejor que este y bla bla bla. Vale, una vez aguantadas las decenas de fotos de conocidos con gorritos brillantes, gafas de colores chillones y caras de haberse bebido parte del Ebro, podemos dar paso al nuevo año. Como iba diciendo, el próximo año no te pillará desprevenido, no. Te traigo la guía definitiva para ti, para que el año que viene seas un buen progre. Como mandan los cánones. No, no, espera. Ya me darás las gracias luego...

Primero. Para ser un buen progre no puedes celebrar la Navidad. Lo siento. A partir de ahora celebrarás el solsticio de invierno, es decir, el 21 de diciembre. Así evitarás por un lado, celebrar un día cuya conmemoración se basa en un motivo puramente religioso y por otro, no molestarás a nadie. A nadie me refiero a otras religiones. Aunque para que te sientas mejor por haber celebrado durante todos estos años tan cristiana fiesta, te diré una cosa: El Corán reconoce a Jesús como un profeta de Dios. Puedes respirar tranquilo.

Pese a tener a un diputado en Cataluña con toda la pinta de pesebrista como el señor Joan Garriga, olvídate de él. Del pesebre digo, no del diputado.

sábado, 31 de diciembre de 2016

"Policía, yo te pago el sueldo"

¿Cuántas veces hemos escuchado esa afirmación? Normalmente, el autor es aquel que bajo el vago intento de auto-complacerse, cree firmemente que ese, al que está dirigiendo su supuesta verdad, es su siervo. Normalmente, el creador de la frase, es el mismo que, con su retórica de bar, cambia el mundo habido y por haber junto con más energúmenos de su especie. Sí, suele ser aquel que disponiendo de poca razón en sus argumentos, se escuda en una verdad (la de que el funcionario cobra del Estado), para querer hacer creer, ya no al policía que recibe la frase, sino a él mismo, que el sueldo del servidor público sale de su bolsillo. Íntegro. Con pagas extras incluidas. Y que dada esa verdad, debe hablarle como mínimo, como aquel que le permite respirar.

El pasado día 25 de diciembre me encontraba en Barcelona.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

¿Welcome Refugees?

Me considero muy fan de un espécimen en peligro de extinción. Debo decir que tal espécimen se haya en un reducido tanto por ciento, o mejor dicho, tanto por mil de habitantes. No debo decirte pues, que si hablamos de la clase política, se reduce exponencialmente a un caso extraño o inexistente. Y es que soy muy fan de aquel que se dice vulgarmente que “los tiene bien puestos”. Entendamos hombre o mujer, que no me ataquen las que ven el fantasma del heteropatriarcado aparecer por cualquier esquina.

Llevamos tiempo ya con la guerra de Siria. Con las atrocidades cometidas por Estado Islámico. Con los bombardeos de unos y otros. Con la pasividad de occidente ante el conflicto. Y finalmente, con lo que parece ser, una caída del DAESH en un período de tiempo que se adivina más corto que largo. Y llevamos tiempo con las olas migratorias de refugiados a las puertas de Europa.

Y sobre esto voy a tratar hoy.

domingo, 20 de noviembre de 2016

El día que me fui a la cama con unas "bambas"

Sí sí, como lo oyes. No en el sentido sentimental o amoroso de la expresión, así que lo siento si te defraudo. Pero oye, para gustos colores, no te voy a juzgar, ciertamente hay zapatos muy bonitos, puedo llegar a entenderte.

Va, ahora enserio.

He jugado a baloncesto toda mi infancia, pre adolescencia y adolescencia. De los 6 años a los 18. No he sido un gran jugador, no te voy a engañar. Pese a cosechar algún que otro título en ligas menores y el orgullo de decir que era el pívot más bajito de la liga con 1 metro 82cm, pocos más han sido mis logros.

Sabrás que en todo deporte, las grande marcas siempre se encargan de bañar con su marketing las cabezas de todos los que lo practican o lo siguen. Y ni yo iba a ser menos, ni ninguno de mis compañeros de juego. Estaba enamorado de todas las zapatillas deportivas que calzaban mis ídolos deportivos. Podía decirte marca, modelo y año. Incluso de cuantos colores existía cada modelo y si había una edición limitada. ¿Y por qué? Porque no podía tener unas.